LAS INFECCIONES RESPIRATORIAS MÁS COMUNES

El resfriado o resfriado común es una enfermedad infecciosa aguda de origen viral, que se manifiesta clínicamente por estornudos, sin síntomas generales de infección. Es la más común de todas las infecciones virales y se propaga muy rápidamente entre las personas, especialmente los niños. La enfermedad se manifiesta clínicamente principalmente por síntomas locales de inflamación de la mucosa nasofaríngea: estornudos, secreción nasal, sin síntomas generales de infección. La secreción de la nariz es acuosa y luego se vuelve mucosa. Ocasionalmente, se presentan fatiga y dolor de cabeza leve acompañado de subfebril (fiebre de 37 ° C a 380 ° C). La enfermedad suele durar alrededor de una semana, con buen pronóstico, salvo que se complique por un proceso más grave y una posible infección bacteriana. Los síntomas remiten gradualmente. Características epidemiológicas: la enfermedad está muy extendida en todo el mundo. Suele presentarse en forma de epidemias menores o endémicas. Es principalmente estacional.

Debido a la falta de inmunidad, una misma persona puede enfermarse varias veces al año. La fuente de infección son los pacientes en la fase aguda, durante la enfermedad o vironos. La enfermedad se transmite por personas a través del contacto directo (toser, estornudar, dar la mano, besar …) La incubación (período sin síntomas de la enfermedad) es breve, generalmente de dos a tres días. No existe una cura eficaz para los resfriados y la gripe, por lo que es mejor reaccionar a tiempo de manera preventiva mejorando la inmunidad.

El tratamiento es sintomático, no actúa sobre la causa de la enfermedad, sino sobre los síntomas con los que se manifiesta esta enfermedad, fármacos para bajar la fiebre, contra los dolores de cabeza, etc. Los medios para descongestionar la mucosa nasal se administran en forma de gotas nasales que reducen la cantidad de secreciones de la nariz y facilitan la respiración, que se aplican tópicamente como la Clinica en telde.

La protección contra el frío consiste prácticamente en un comportamiento adecuado: buena higiene personal, ropa adecuada en relación con la temperatura exterior, una nutrición adecuada rica en vitaminas y minerales, estar al aire libre, ventilación regular, descanso y sueño regulares y suficientes. Cuando se presenta la enfermedad, es necesario seguir todos los consejos del médico, régimen higiénico-dietético y descanso.

La influenza o influenza es una enfermedad muy contagiosa, que se caracteriza con mayor frecuencia por trastornos generales graves acompañados de fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de garganta y tos. También pueden producirse náuseas, vómitos y diarrea, que pueden acompañar a la fase respiratoria de la infección, especialmente en los niños. La tos suele ser persistente, grave y prolongada, y otras manifestaciones suelen remitir más rápido y la recuperación se produce después de 2 a 7 días.